TEMAS DEBATE SOBRE LA DIMENSION PLURICULTURAL MULTIETNICA DE GUATEMALA
Guatemala vive problemas relacionados con la dimensión “pluricultural y multiétnica” y en el estudio se centra en cuatro grandes factores que son:
La naturaleza de la Nación
En el debate debe hacerse una diferenciación fundamental: Nación y Estado no son lo mismo. Por Estado se entiende una parte, la administrativa, de un ente mayor llamado Nación. Las relaciones equitativas y justas entre Pueblos se dan en el contexto de la Nación, y el Estado, en un caso ideal, sería solamente el reflejo de esas relaciones. Si la Nación, es multilingüe, el Estado sería un reflejo de esa realidad, y el gobierno, como administrador del Estado, estaría, en su conformación, apegado a esa realidad. En Guatemala esto no sucede. Ni el Estado, ni el gobierno como administrador del Estado, son reflejo de la naturaleza de la Nación.
Debe abandonarse el concepto de “raza”, primero porque ser un concepto que ha salido de las ciencias sociales, y, segundo, porque no podemos equipararlo con el concepto de cultura. Será posiblemente por esas mismas razones que “ladino” es la palabra más común en Guatemala para identificar a los Mestizos, ya que hace referencia a características culturales, y no a las biológicas.
Los guatemaltecos, y sobre todo el Estado, han iniciado a reconocer que la Nación no es étnicamente uniforme. Se reconoce ahora la existencia de cuatro grupos étnicos diferenciados: Maya, Xinca, Garífuna y Mestizo. Esa aceptación ha quedado plasmada en los Acuerdos de Paz, de los cuales, el Acuerdo Sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas, reconoce que Guatemala está conformada por varios pueblos.
Las relaciones --simétricas o asimétricas-- entre Pueblos dentro del contexto y naturaleza de la Nación
El objetivo de detenerse en la tesis de Asturias es ilustrar que la discusión sobre el tema indígena, y en especial sobre la dimensión pluricultural y multiétnica de Guatemala, no es de reciente surgimiento, sino que es una realidad a la que el país históricamente se ha enfrentado, dando respuestas de acuerdo con los vientos políticos e intelectuales dominantes. Esto nos advierte que el viento intelectual dominante en la actualidad es el de “multiculturalismo y diversidad”, y sobre ese es que ahora se hacen los acercamientos a la cuestión étnica. Varias organizaciones indígenas lograron organizarse y consolidarse en el Altiplano, principalmente en las regiones K´iche´ y Kaqchikel. El énfasis de estas organizaciones fue el desarrollo comunitario y el desarrollo cultural con énfasis en le identidad.
Con esto no se trata de argumentar que la violencia fortaleció al Movimiento Indígena, ya que el Movimiento es muy anterior a la época de la represión, pero sí se puede inferir que en circunstancias críticas --la represión es una de ellas-- los grupos oprimidos tienden a unirse y organizarse, posiblemente como forma de resistencia alternativa. El objetivo del ejército era principalmente la división interna de las comunidades indígenas, ya que los militares habían concluído que esas comunidades eran potenciales focos de consolidación guerrillera. Este fenómeno debe ser estudiado desde la dimensión de las estrategias y “las tecnologías sociales” que utilizan quienes se encuentran en desventaja para resistir a sus opresores.
En Guatemala esa resistencia indígena a la globalización y sus ejes han encontrado poco eco. Por el contrario, se observa que el Movimiento Indígena guatemalteco ha tomado los “ejes” de la globalización y los ha revertido y utilizado para lograr sus objetivos. Por eso, información, comunicación y mercado no son elementos extraños al movimiento indígena guatemalteco, sino solamente medios para presentar demandas más grandes como justicia, equidad, libertad, y autonomía.
El futuro y la reconfiguración de la Nación de acuerdo con sus características fundamentales
El tema de la “Identidad Ladina” es el que ahora emerge como contraparte de los avances del Movimiento Maya. En la mayoría de intelectuales Ladinos, debe reconocerse un espíritu honesto y una fructífera “curiosidad intelectual” al discutir la cuestión de la Identidad Ladina dentro del contexto de la construcción de la Nueva Nación guatemalteca. La indiferencia frente al tema se asoma, por supuesto, en otros. Y en Ladinos que ven en el Movimiento Maya una amenaza se puede notar mucho temor.
Si en algo ha contribuido el Movimiento Maya (con sus grandes aciertos y a pesar de sus desaciertos), ha sido precisamente en poner como tema vital de la “agenda de construcción de la Nación guatemalteca” el tema de la “Identidad Ladina.” Y eso es bueno para Guatemala. A los Mayas deben parecer normales la variedad de reacciones, aún esas que aparentan enfrentamiento. Después de todo, la cuestión de la Identidad Ladina, la que inicialmente surgió como periférica al tema de la Identidad Maya (e identidad “guatemalteca” en general), no es sólo un ejercicio de la antropología cultural, o una acción reservada para la cátedra universitaria, sino el tema central para la construcción del proyecto de Nación Multicultural.
El impacto que la implementación de los Acuerdos de Paz tengan sobre la Guatemala de la posguerra.
Los Acuerdos de Paz, firmados entre le Gobierno de Guatemala y la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca, URNG, son compromisos políticos por medios de los cuales se puso fin a un enfrentamiento armado que duró 36 años. Estos Acuerdos intentan cambiar el Estado guatemalteco, pero no discuten, sino sólo someramente, la cuestión de la Nación. Es el gobierno de Guatemala el comprometido a operara todos los compromisos de los Acuerdos de Paz. De hecho, los compromisos pueden identificarse en los Acuerdos a partir de todos los puntos que principian con la frase “El gobierno se comprometa a ” Dentro de los 12 Acuerdo firmados, el que intenta proponer nuevas formas de ver la Nación guatemalteca es el Acuerdo Sobre Identidad y Derechos de los Pueblos Indígenas. Este Acuerdo tiene como finalidad combatir la discriminación, y para hacerlo propone formas de reconocimiento de los Derechos culturales, económicos y sociales de los pueblos indígenas de Guatemala.